Antoni Tàpies >> Su obra >> Informalismo

INFORMALISMO

El término informalismo, acuñado por el crítico francés Michel Tapié en su libro Un art autre (1952), hace referencia a un tipo de pintura abstracta instintiva y espontánea vigente en Europa durante la década de los años 40 y 50 del pasado siglo. El término francés “informel” es más cercano en este caso a la traducción “sin forma” que al término español “informal”. El movimiento, desarrollado tras la Segunda Guerra Mundial, plantea una ruptura con el arte europeo anterior, desarrollándose paralelamente al expresionismo abstracto de EE.UU.

Los artistas pertenecientes a este movimiento, aunque con características diferentes unos de otros, tienen puntos en común, como la realización de obras de manera espontánea y aleatoria, no premeditada, creando pinturas carentes de composición preestablecida, el recurso a la gestualidad y el interés por las propiedades físicas del material. Dan suma importancia a las formas, las texturas, las manchas, tratando de expresar de esta manera el mundo interior del artista. Combinan y acumulan gran cantidad de materiales, incluso materiales de deshecho, y realizan vertidos, goteos, cortes o destrozos sobre lienzo. Hay una carencia de sujeción a las pautas artísticas convencionales, tanto en el tratamiento plástico como en la composición de la obra.

Entre los precursores de este movimiento en Europa están dos artistas alemanes afincados en Francia: Wols y Hans Hartung.

Aunque en Europa este movimiento comienza en la década de los 40, sin embargo en España no es hasta mediados de los años 50 cuando los artistas españoles del momento vuelven su mirada hacia París y comienzan a ver nuevas posibilidades de experimentación con los materiales y técnicas.

El movimiento en España se concentra fundamentalmente en dos focos: Madrid y Cataluña.

Hans Hartung. T 1956-9, 1956.
Óleo sobre tela. 180 x 137 cm.
   

En Cataluña el grupo Dau al Set se adentra en esta corriente artística, siendo Tàpies el primero en iniciarse en ella. Dada la importancia que se va a conceder a las formas, materiales y texturas, va a predominar el informalismo matérico, que en Europa siguen artistas como Alberto Burri.

También artistas como Juan Hernández Pijuán, Joseph Guinovart, Albert Ráfols Casamada o Manuel Hernández Mompó pertenecen a esta corriente en Cataluña.

Antoni Tàpies. Cartón con forma de T, 1968.
Pintura y collage. 65 x 105 cm.
   
   
Joseph Guinovart. Homenaje a Valdés Leal, 1967.   Joan Hernández Pijuan. Planta, 1985.   Albert Ràfols Casamada. Eólia, 1989.

En Madrid, donde predomina en cambio el informalismo expresionista, Antonio Saura y Manuel Millares, artistas del grupo El Paso, fundado en 1957, trabajan inmersos en este movimiento. También otros artistas como Fernando Zóbel, Gustavo Torner y Gerardo Rueda (componentes del grupo de Cuenca), César Manrique o Lucio Muñoz entre otros, figuran entre los artistas de este movimiento en Madrid.

 
Fernando Zobel. Pequeña hostería con Roberto..., 1967.   César Manrique. Composición, 1963.
   
Lucio Muñoz. 2º retrato nocturno, 1975.   Manuel Millares. Composición, 1956.   Antonio Saura. Crucifixión, 1979.
       
© ARTIUM Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo